El Gobierno ha anunciado un paquete de actuaciones destinado a reforzar la protección de la ciudadanía frente a estafas telefónicas, suplantaciones de identidad y fraudes digitales.
Estas medidas se integran dentro del plan nacional contra las estafas por teléfono y SMS, y complementan otras iniciativas como la regulación de la inteligencia artificial y la protección del menor en entornos digitales.
Bloqueo de SMS fraudulentos desde el 15 de septiembre.
A partir del 15 de septiembre, los operadores bloquearán automáticamente todos los SMS que no estén registrados en la base de datos oficial gestionada por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Solo podrán enviarse mensajes con alias inscritos previamente y asociados a entidades legítimas, lo que permitirá identificar de inmediato cualquier intento de suplantación.
- Registro de alias — Las empresas deberán inscribir su nombre o identificador para poder enviar SMS comerciales o informativos.
- Bloqueo automático — Los operadores filtrarán cualquier mensaje no autorizado antes de que llegue al usuario.
- Reducción de fraudes — Se dificulta la suplantación de bancos, organismos públicos o marcas.
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Prefijo 400 para todas las llamadas comerciales desde el 17 de octubre
El 17 de octubre entrará en vigor la segunda gran medida: todas las llamadas comerciales deberán realizarse desde números de nueve dígitos que comiencen por el prefijo 400.
Esto permitirá a los usuarios reconocer de forma inmediata si una llamada es comercial y distinguirla de comunicaciones personales o institucionales. Además, los operadores bloquearán cualquier llamada comercial que no utilice este prefijo oficial.
- Identificación instantánea — El usuario sabrá al momento si la llamada es comercial.
- Bloqueo de spam — Las llamadas que no cumplan la normativa no llegarán al teléfono.
- Mayor transparencia — Las empresas deberán usar numeración regulada y verificable.
Un avance significativo en la lucha contra el fraude.
Las asociaciones de consumidores han valorado positivamente estas medidas, destacando que permitirán reducir drásticamente la suplantación de identidad, mejorar la confianza en las comunicaciones comerciales y facilitar la gestión del spam por parte de los usuarios.
El Gobierno considera que este despliegue marca “un antes y un después” en la protección digital de la ciudadanía, al combinar regulación, tecnología y supervisión institucional.
¿Qué cambia para los ciudadanos?
- Identificación inmediata: Cualquier llamada comercial procederá de un número que empiece por 400, evitando dudas y sospechas.
- Mayor seguridad: Se dificulta el uso de numeraciones falsas o suplantadas, una práctica habitual en fraudes telefónicos.
- Control del usuario: Será más sencillo bloquear, gestionar o filtrar este tipo de llamadas.
¿Qué implica para las empresas?
- Adaptación tecnológica: Las compañías deberán migrar sus sistemas de telefonía al nuevo rango 400.
- Transparencia obligatoria: Se refuerza la obligación de identificar claramente el propósito comercial de la llamada.
- Mejora reputacional: El uso de numeración oficial puede aumentar la confianza del cliente.
Reacción positiva del sector.
Las principales asociaciones de consumidores han celebrado la medida, destacando que “por fin será posible distinguir de un vistazo una llamada comercial legítima de un intento de fraude”.
Por su parte, varias empresas de telecomunicaciones han señalado que la transición al prefijo 400 “será rápida y beneficiosa para todos”.