Somos lo que comemos

//Somos lo que comemos

Somos lo que comemos

 Fue Hipócrates quién dijo esta frase, el primer médico de la historia.
 Si bien no es todo lo que somos, la frase es importante para que siempre te acuerdes que lo que comes se va a transformar en parte de tu cuerpo, cuanto mas equilibrada y saludable es tu alimentación, más equilibrado y saludable vas a estar.
Nuestra salud física y la comida

 

Físicamente estamos construidos por millones de células, para sobrevivir cada una debe de alimentarse; la salud de estas estructuras depende de la recepción de los nutrientes que necesitan para funcionar.

La sangre transporta estos nutrientes a las células y absorbe los productos de desecho. La sangre recibe estos nutrientes de los alimentos que ingerimos recogiéndolos principalmente de las paredes intestinales. La sangre se limpia de los productos de desecho que recoge de las células por medio del hígado y de los pulmones.

El punto más importante de recordar es que la sangre es neutral en el sistema de transporte, sí comes alimentos que son tóxicos, la sangre recogerá esas toxinas y las llevará a las células tal y como si fueran nutrientes. Si existe alguna deficiencia en los alimentos que comemos la sangre simplemente llega a las puertas de la célula con las ?manos vacías?.

Así que lo que comes determina lo que la sangre transporta a las células ya sea toxinas ó nutrientes, es por ésto que para fortalecer todos nuestros órganos y sistemas es necesario saber que nutrientes necesitan las células y que toxinas u otras sustancias no necesitan, por lo tanto hay que incluir en nuestra dieta los nutrientes necesarios para la salud de todos nuestros sistemas y excluir los dañinos.

Nuestra salud emocional y la comida

La frase: Somos lo que comemos  quiere decir que lo que pensamos y sentimos esta profundamente relacionado con lo que nos llevamos a la boca. El referente físico de lo que pensamos y sentimos es el cerebro y éste es un órgano compuesto por células nerviosas llamadas neuronas, éstas al igual que todas las demás células de nuestros cuerpo necesitan de nutrientes adecuados en cantidades adecuadas para su correcto funcionamiento, pero como explique arriba sí la sangre que va ha alimentarlas está pobre en nutrientes y además intoxicada , la calidad de la células y de sus funciones será muy deficiente ó sea las funciones de estas células no serán las correctas y gran parte de éstas funciones tienen que ver con nuestra capacidad de pensar y de sentir.

frase de Hipócrates

 

 

 

La solución

  • Primero hay que evitar los alimentos llamados chatarra que son bajos en nutrientes y además que contienen sustancias nocivas como conservadores artificiales, edulcolorantes, pesticidas químicos, hormonas, así como evitar otros elementos nocivos para la salud por ejemplo: Sal, azúcar refinada, grasas saturadas, harinas refinadas y alimentos de origen animal. Todo esto para tener un organismo limpio y libre de toxinas.
  • Segundo comer abundantes frutas y verduras, granos, semillas,frutos secos, germinados, hortalizas, líquidos de origen natural como lo son agua pura, jugos y algunos tes.
  • Tercero procurar por lo menos de una a dos veces al año llevar un programa de desintoxicación a través de dietas naturistas o medicinas alternativas.

 

Para concluir, desde Haires Consulting te recomendamos que los alimentos forman parte de nuestra alimentación y de nuestra dieta. Si estos alimentos no son saludables, la alimentación y la dieta se verán afectadas, y por ende nuestro organismo y nuestra salud.

Por ello es fundamental ser consciente de lo que comemos, ya que de esto depende nuestra vida.

Todo esto son medidas preventivas para vivir en salud y con nuestro mejor estado físico mental y emocional.

Fuente:  www.innatia.com

 

 

By |2018-12-16T20:19:57+00:00septiembre 16th, 2015|Noticias|Comentarios desactivados en Somos lo que comemos

About the Author:

Esta web usa cookies para mejorar tu experiencia. Asumiremos que estás de acuerdo con ellas, aunque, si lo deseas, puedes rechazarlas.    Más información
Privacidad